Un toldo bien cuidado puede durar décadas. Además, ¿sabías que un toldo instalado correctamente puede reducir la temperatura de tu salón hasta en 10°C? Esto se traduce en un ahorro directo en tu factura de aire acondicionado.
Aquí te dejamos los consejos de nuestros técnicos expertos:
- Limpia la lona en seco: Antes de que la suciedad se incruste, pasa un cepillo suave o aspirador. Si hay manchas, usa agua tibia y jabón neutro. ¡Nunca uses productos abrasivos!
- Cuidado con el viento fuerte: Es el enemigo número uno. Si notas que las rachas son fuertes, recógelo inmediatamente. Un brazo doblado es una reparación costosa que se puede evitar.
- No lo recojas mojado: Si te ha sorprendido una tormenta, deja que el toldo se seque por completo antes de recogerlo. Así evitarás la aparición de moho y manchas de humedad.
- Engrase periódico: Una vez al año, conviene revisar y engrasar ligeramente los ejes y puntos de giro para evitar ruidos y atascos.
- Cambia la lona, no el toldo: Si la estructura está bien pero el tejido está viejo, no necesitas instalar uno nuevo. Nuestro servicio de cambio de lona le devolverá el aspecto de estreno a tu fachada por mucho menos dinero.
¿Tu toldo necesita una puesta a punto? Consulta nuestro servicio de reparación de toldos en Madrid.